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Cruces Fronterizos

Los cruces de la frontera se encuentran en un punto de ruptura. No fueron diseñados para mantener un aumento tan drástico de bienes y personas que han convertido una corriente en un furioso torrente. Sin embargo, las circunstancias políticas y la falta de inversión en infraestructura y el desarrollo están impidiendo la ampliación e innovación de los canales que conducen hacia y desde México. El Sistema Rápido de Tránsito Comercial Acelerado fue creado en 2005. Ha hecho mucho para aumentar la eficiencia. Sin embargo las preocupaciones de la seguridad de la frontera han sido aumentadas y hay mucha demanda para un sistema binacional de confianza para abrir la frontera para el tránsito de mercancías y personas para mantener la ventaja competitiva de libre comercio entre EE.UU. y México.

En 2009, el presidente Obama anunció un aumento de 400 millones de dólares para la frontera con México como parte de su paquete de estímulo económico, con $269 millones para mejorar los puertos de entrada y otros $121 millones están para la vigilancia de fronteras y la seguridad. Mientras tanto, en 2009 el Congreso aprobó un aumento de $550 millones en el presupuesto de la DEA para la Iniciativa de Frontera Sudoeste. En el lado mexicano de la frontera los funcionarios mexicanos están aumentando su vigilancia de sus vehículos de EE.UU. que entran a México para impedir el tránsito de mercancías ilegales. En lugar de invertir dinero en el sistema actual, la financiación debe ir dirigida a tecnológicas y soluciones innovadoras a los problemas de seguridad que promover el comercio.

Aunque la seguridad para impedir el tránsito ilegal de mercancías y personas es una primordial preocupación económica y doméstica para ambos países, un aumento de la seguridad en ambos lados, sin un aumento de la cooperación bi-nacional pondrá en marcha una estructura de seguridad que es perjudicial para el comercio legítimo a través de la frontera. Este bloqueo potencial de la frontera representa una amenaza para los cientos de miles de millones de dólares en el comercio legal de cada año. El costo, el transito lento y ineficiente forzará a los consumidores y los proveedores a buscar en otros mercados más competitivos como China. Para agilizar el tránsito de comercio seguro y legítimo con los vehículos comerciales, la frontera debe ser la última línea de defensa, no la primera.